EUROPA, EUROPA

por personesisocietsonesisocietatvalenciana

 

   Tal y como cantó Elia Kazan a su tierra de adopción, este suspiro europeizado  puede resultar recurrente  en estos momentos de la historia en el que las orillas de la integración del viejo continente  parecen acercarse y alejarse en función de los vientos macroeconómicos que en cada momento soplan. Resulta evidente que estos han dejado al descubierto que nos encontramos ante una verdadera unión monetaria carente de mecanismos políticos ágiles con los que dar respuestas en tiempo real a los constantes retos económicos. Esta situación nos empuja más a los Europeos a tener la posibilidad de ser vanguardia política y dar el salto definitivo de la concepción del Estado Nación hacia una unión política dibujada desde el encaje de las realidades nacionales y regionales propias.

   La estructura histórica de la UE responde a una maraña burocrática que todavía esta sujeta al equilibrio de fuerza de los Estados y sus diferentes intereses coyunturales. La racional descentralización y el planteamiento inverso de una Unión frente a los modelos de Estados Libres Asociados respecto de su matriz puede resultar una fórmula original con la que replantear la construcción del sujeto político europeo. De esta manera se puede idear una verdadera administración con capacidad decisoria en Bruselas fruto de la elección democrática que tenga fuerza competencial en materia económica, fiscal y monetaria vinculada esta a un efectivo acceso a la educación, sanidad y bienestar social en términos de igualdad. Ello es compatible reservando a los Estados las primigenias funciones soberanas tales como la defensa la justicia o las relaciones internacionales. Acabando por establecer un tercer nivel adscrito al criterio descentralizador en el que las regiones y nacionalidades que configuran la Unión puedan compartir y asumir la función legislativa y ejecutiva de asuntos tales como el medio ambiente, la agricultura ganadería y pesca o el fomento de las infraestructuras haciendo de esta manera que el Comité de las Regiones pueda convertirse en una autentica cámara de representatividad territorial. Las nacionalidades y regiones tales como Baviera, Escocia, Aquitania o la Comunitat Valenciana tienen un papel  que deben encontrar en la cooperación y descentralización un aliado sustancial de la Unión para poder ejecutar políticas Comunes Europeas en cada uno de los territorios. Necesariamente debe existir en paralelo un movimiento civil favorable a la integración Europea. El rostro humano de la integración puede suponer una plataforma que empuje a la misma en el imaginario de la opinión pública. Un sujeto político con nuevas trazas de nuevos patrones los que requieren los nuevos tiempos. Estructuras de dimensiones racionales y con operatividad para dar respuesta a sus fines.

 

 

 

   José Morgan García ( Fòrum Persones i Societat Valenciana ).

   @Josepepemorgan

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