Euskadi y Galicia una segunda lectura II

por personesisocietsonesisocietatvalenciana

   Galicia ha sido históricamente el bastión popular allí se aferraba la AP de los años ochenta que vivía en la tensión constante de escisiones y desengaños electorales. Fue donde Manuel Fraga cerró su etapa vital como político que alcanzaba mayorías de record que se bautizaron como “el rodillo”. Nuñez  Feijoó emerge como líder paradigmático de una nueva hornada de políticos que deben de tener como premisas la honradez la austeridad y la gestión. Los Populares gallegos demuestran tras la contienda que tiene un partido engrasado y a pleno rendimiento que junto con un candidato que ha sabido transmitir una imagen de responsabilidad han podido mantener las cifras de hace cuatro años subiendo en escaños a costa de la fragmentación del voto de la izquierda y el nacionalismo. Los desmanes económicos de los gobiernos de Perez Touriño y la fortaleza de la implantación del PP en el territorio han resultado clave para obtener una victoria que puede resultar determinante y hasta un punto de inflexión en la remontada demoscópica popular en todo el país. El PSdG anda a la deriva. Nada nuevo en realidad ya en el 97 el Bloque les arrebató la segunda posición. Desde luego el adelanto electoral les ha pillado más a contrapié si cabe. A los socialistas les queda una larga travesía en Galicia como en el resto de España se desangran por la izquierda y no acaban de articular una alternativa que se distancie de Zapatero con elementos que evoquen a futuro. El BNG sufre en sus carnes los efectos de sus luchas internas y sobre todo del sabor amargo que ha dejado su paso por el poder. EU-Anova irrumpe en el parlamento al calor del voto indignado un voto joven por un lado y desencantado de socialistas y nacionalistas que han encontrado una opción en esta alternativa de unidad de izquierda nacionalista y ecologista. Una estrategia exitosa de un Beiras que has sus 74 años vuelve a dar una vuelta de tuerca después de que en los 90 consiguiera irrumpir con fuerza participando en la creación del Bloque.

 

   La realidad Gallega es muy comparable a la Valenciana. Allí como aquí el voto de centro derecha lo representa un PP que concentra sensibilidades territoriales propias. Los socialista vagan eternamente en la oposición aquí y la única posibilidad de alternancia se concibe desde pluripartitos con la izquierda y el nacionalismo. Los actores cambian Izquierda Unida sale reforzada tras aprovechar la escisión del Bloque y aquí fue el Bloc quien aprovecho las desavenencias internas de EU. A la luz de los resultados y ante un supuesto descenso de la participación, que finalmente resulto sólo de un punto, se ha fomentado una opinión favorable a cuestionar la mayoría absoluta basada en argumentos tales como: La computación de los votos nulos y las abstenciones. El hecho que el partido popular obtuviera un 45% de los votos válidos y se tradujera en más de un 51% de los escaños asignados. En cuanto al primero resulta inverosímil  computar votos de los que no han votado primero porque no se pueden asignar a nadie y segundo porque los que no votaron pudieron votar. Quizá se hace patente que desde la sociedad se debe trabajar para crear puentes con la administración en favor de la participación ciudadana. En relación al segundo de los argumentos cabe resaltar que la suma de votos de los tres partidos en la oposición resulta inferior a la obtenida por el Partido Popular en solitario. ¿Tiene sentido en justicia cuestionar la mayoría absoluta? Mayorías que responden en los sistemas electorales no ha invenciones malévolas sino a la introducción de elementos correctores que tiendan hacia la consecución de gobiernos estables sustentados por sus respectivas asambleas legislativas.

 

José Morgan García ( Fòrum Persones i Societat Valenciana ).

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